2014 10 05
Es domingo y es fácil hablar de
ellos bien. Pero que sabía esa canción… “y cómo hemos cambiado…”
Arruino el festival nocturno y su
resaca insana y porculera, dejando
atrás noches de gloria, verbena y encuentros fugaces que más que placeres carnales,
han dado dolores de cabeza.
Les arranco desde su primer suspiro,
antes de que el sol asome y dé los buenos días… desayuno light, siesta después
de desayunar, me visto de torero y desayuno completo con las mamás de turno o
la mía propia… periódico, sin agobios, sin prisas y a correr (al ruedo)…
Es como llegar al bar de tu
colegio cuando éramos guajes e íbamos
el viernes por la tarde a tomar unos cachis. Qué pasa, qué tal todo, con quién
has quedado, hoy jaleo o de tranqui, quién viene hoy, saludemos al DJ que ya
está ahí dándolo todo (un tal Jesús, el
mejor speaker), vamos a la barra en lo que vienen éstos (ir a por los dorsales)… y ahora hay que
añadir… una fotito que se la mando por whats, venga otra que la cuelgo en face…
Y las sensaciones parecidas…
Sabes que vas a estar jodido al día siguiente por forzar, pero da igual, ahí te
quedas, estás con los amigos y da igual todo. Que ese día no tienes cuerpo,
pues con calma; que te ves bien, ¡a darlo todo!
Decido en el último momento a
dónde ir (salir con los de mí tiempo o
atrás del todo), empiezo de tranqui (casi siempre) y luego me voy animando
según pasan los kilómetros, son como las copitas, me voy animando, hablando con
la gente, disfrutando del paisaje… manejando el cotarro, haciéndome hueco, invitando
a chupitos (botella de agua del
avituallamiento) , la cosa se va animando y cuando ya no puedo ni hablar
del pedo que llevo (pulsaciones al 90%)
me dedico a la autodestrucción… igualito que esas noches de guerra barata y
gratuita que hacíamos a los 17 añines… llegar de rodillas o en brazos de tus
amigos, aupaban a la gloria… pues aquí parecido. Los últimos 2 kilómetros a
tope, a sufrir que ya queda poco…
Y que me decís, de llegar a meta
y contarlo, chocar con los amigos y los nuevos que has hecho durante esa
“noche” relámpago… qué tal fue, cómo ha ido, te he visto mal un buen rato
aunque luego veo que te has recuperado, qué pasa dónde te fuiste, por qué no me
esperaste cabronazo, viste a éste…qué mal iba, pues anda que tú menudo gerolo
tenías…
Lo dicho, fantástico… finde tras
finde, domingo tras domingo. Con o sin resaca, siempre quieres repetir, que
pase la semana pronto y volver al ruedo, si fallas un finde se te echa de
menos, si llevas rodaje entre semana (llamase
entrenos) llegas mejor al maldito lunes, si rozas la catástrofe, siempre
están ahí para apoyarte los mismos…
Son buenísimos estos domingos… ¡¡arto
recomendables!!!
Otro día hablo del 3º tiempo… ;P

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